jueves, 26 de febrero de 2009

Perfil de David Fandila "El Fandi"


Un torero comprometido dentro y fuera del ruedo


David Fandila ‘El Fandi’ es sinónimo de entrega y poderío físico. Es de los pocos toreros, por no decir el único que concibe la lidia del toro de forma global. Quizás esto le venga desde chico ya que le gustaba practicar los tres tercios por igual y progresar en cada uno de ellos. En el tercio de banderillas no hay otro como él, la emoción está asegurada. A este torero de Granada, que va camino de cumplir nueve años en los ruedos como matador de toros, le apasiona el deporte, la fotografía y por descontado el mundo del toro. Además, es una persona solidaria y comprometida con los más desfavorecidos.


Cuando era pequeño soñó con ser torero. Su ídolo en el ruedo no era otro que Joselito. Una vez que maduró reconoce que desde entonces admira a un mayor número de toreros ya que cada uno tiene su particularidad. Respeta a todo aquel que se pone delante del toro. Antes de prodigarse con las banderillas y el capote, ‘El Fandi’ recuerda, mientras en su rostro se dibuja una sonrisa, las numerosas capeas en las que participó donde él era el primero en pisar el albero. Su gran capacidad física la dejaba de manifiesto al saltar verticalmente al animal. Una vez llegado el 18 de junio de 2000, día de su alternativa, comenzó a fraguar el fenómeno ‘fandila’. Si hay un momento culmen a lo largo de la temporada taurina para ‘El Fandi’ no es otro que sus actuaciones en la Feria del Corpus de Granada.


El maestro granadino es consciente de que su tierra ha sido un pilar fundamental en su carrera y por ello, él responde entregándose al cien por cien, como si cada actuación suya fuera su última faena. En el gesto de su cara se deduce que por el momento no se lo plantea, pero en el hipotético caso de tener que cortarse la coleta la primera plaza que le viene a la mente no es otra que la Monumental de Frascuelo. Es decir, la Plaza de Toros de Granada. Una plaza a la que ‘El Fandi’, según se puede adivinar por su forma de hablar pausada y melancólica, le tiene especial cariño. Este matador de toros es el responsable de que en los últimos años la afición granadina haya vuelto a llenar los tendidos del coso de la ciudad de la Alhambra. En él, el torero ha protagonizado tardes de gloria. Hay una estadística reveladora de sus triunfos ante su público, de 34 actuaciones 33 veces ha salido por la puerta grande. A la vez que hace un recorrido por sus gloriosas actuaciones en su ciudad natal, susurra con modestia los momentos que para él han sido importantes. Y es que si por algo destaca ‘El Fandi’ es por su humildad. “Siempre hay que tener los pies en la tierra y a parte de todo lo grande que pueda ser un torero, me gusta ser yo cuando me vuelvo a quitar el traje”, indica el maestro. El encierro con seis toros, en el que le pegó una cornada el tercero de la tarde y después de la operación salió de la enfermería y toreó al resto de oponentes, supone una de las gestas más importantes tanto en lo profesional como en lo personal para ‘El Fandi’. La faena realizada a ‘Mamarracho’, a quien le cortó las dos orejas y el rabo, es otro de los acontecimientos que recuerda emocionado el torero.


Las Ventas de Madrid y la Maestranza sevillana son para el toreo lo que el Bernabéu y el Camp Nou son para el fútbol, es decir son las dos plazas más importantes dentro del panorama nacional. El coso hispalense siempre se le ha dado muy bien al granadino mientras que en las Ventas ha cosechado actuaciones importantes pese al alto nivel de exigencia, lo que implica que no todo salga redondo. A pesar de ello, ‘El Fandi’ se aferra a la ilusión para afrontar futuras citas y lograr grandes gestas en ambas plazas. Sin lugar a dudas, David se ha ganado el derecho de gran figura del toreo. En los últimos cuatro años el torero ha liderado en tres ocasiones el escalafón. Estar en lo más alto implica siempre la aparición de las críticas. ‘El Fandi’ como todos no está exento de ellas. Al comienzo de su carrera reconoce que le descolocaban un poco, pero gracias a maestros del toreo con mayor experiencia que el granadino ha aprendido a valorar que cuando hablan es por algo. Para el maestro es la parte que hay que pagar por estar en el candelero. No obstante, haciendo gala de su humildad, recuerda que tiene muchos defectos por pulir y muchas plazas por conquistar.


El éxito y la popularidad conseguida tarde tras tarde, faena tras faena le han permitido saltar a la gran pantalla donde ha protagonizado el documental “Matador”. Pero no sólo es importante para ‘El Fandi’ todo lo que concierne al ámbito del toro. Además, su infancia marcada por las blancas y altas cumbres de Sierra Nevada le permite recordar sus inicios en la práctica del esquí. Deporte en el que llega a proclamarse campeón de Andalucía. De ahí nace su preocupación por mantener la forma física algo que considera fundamental para su preparación de cara a cada temporada. Pese a su ajetreado calendario, siempre busca un hueco para escaparse a la sierra en concreto al centro de alto rendimiento donde le imprime un poco de ritmo a su entrenamiento personal.


El toreo está relacionado indiscutiblemente con la superstición y la religión. Los toreros antes de pisar el albero o de enfrentarse a su oponente siempre recurren a manías propias o a la protección sagrada. ‘El Fandi’ no es diferente. Entre sus manías destacan el azul a ser posible en su vestimenta torera, que contrasta con el naranja de su jersey que lleva puesto mientras nos atiende, y el no poner la montera encima de la cama. Sus devociones son la Virgen de las Angustias, patrona de Granada, y el Cristo de la Misericordia (El Silencio). Haciendo gala de su amor por las tradiciones y el folclore, el granadino es costalero de la Hermandad del Silencio por lo que también le apasiona la Semana Santa. Le gusta callejear Granada en días tan señalados, si sus compromisos profesionales se lo permiten. En esos paseos por la localidad andaluza no es difícil verlo junto al objetivo de su cámara que siempre tiene a punto al paso de las numerosas cofradías que recorren los múltiples y bellos rincones de una ciudad cargada de historia como lo es Granada.


Para este torero prolífico en su profesión supone una gran satisfacción poder colaborar en iniciativas que beneficien a los más necesitados. Siempre está dispuesto a intervenir en ellas. Al recordar su participación en la Cabalgata de Reyes de Granada en 2004, en su persona se puede adivinar la ilusión que despertó para el torero el hecho de encarnar al Rey Melchor. “Fue muy bonito y a la vez duro porque estuvimos entregando al día siguiente regalos en los hospitales”, recuerda el granadino. No es cuestión baladí la iniciativa puesta en marcha por ‘El Fandi’ bajo el nombre ‘Partido de la ilusión’ para recaudar juguetes para los que más lo necesitan. En este encuentro, toreros y artistas se reúnen con el fin de que los asistentes al encuentro entreguen un juguete a cambio de la entrada. Sus viajes a América por motivos profesionales le han hecho ver muchas cosas que uno no entiende y que hacen recapacitar mucho. De ahí nace su espíritu solidario. ‘El Fandi’ es de los que piensan que todos con muy poco esfuerzo podemos hacer grandes cosas. Lo que tiene claro es que si alguien disfruta de reconocimiento público, como es su caso, el trabajo realizado puede ser más fácil por lo que hay que aprovecharlo para ayudar a los que lo necesitan. Al mismo tiempo, tampoco duda en atender a quien le reclama para fotografiarse con él o firmar un autógrafo. En esos momentos es donde demuestra su bonomía y su sencillez ante todo aquel que se le acerca.

1 comentario:

Anónimo dijo...

me encanta el fandi,he estado leyendo esta entrada y me he emocionado tengo 15 años me llamo ana y para mi el fandi es uno de lo mejores claramente