jueves, 28 de mayo de 2009

Una gran temporada con cierto fracaso


Mi más sincera enhorabuena al Barcelona por la magnífica campaña futbolística que ha hecho. Ha sido de cuento de hadas. ¿Quién le iba a decir a Guardiola, tras perder al comienzo del campeonato liguero, que iba a conseguir el triplete? También he de indicar que si no llega a ser por el producto español, no consiguen nada. Piqué, Puyol, Xavi e Iniesta son fundamentales en este equipo y esto trasciende a la Selección Española.

Sí, porque por mucho que intenten reivindicar la catalanidad no dejan de pertenecer a esta gran nación llamada España. Y culpa de ello, y mucha, la ha tenido ese presidente de medio pelo que dirige los designios del club barcelonista. No me negarán que el fracaso del Barcelona este año ha tenido como su principal protagonista al señor Laporta. Un personaje que ha politizado a la institución azul y grana y que se ha echado encima a casi todo el país por llevar a gala ese nacionalismo vacío de contenidos y extradeportivo. Para más inri, la final de la Copa del Rey escenificó lo más patético de la afición (por culpa de su presidente) dando la espalda a Su Majestad el Rey y pitando los sones del himno que debería de unirnos. Valga desde aquí, un recuerdo al mal comportamiento de la afición del Athletic también.

Ya estoy cansado de ver levantar copas portando banderas catalanas e independentistas cuando según dicen representan a España. Eso para mí no es llevar por todo lo alto el nombre de nuestra verdadera nación. Estoy hasta las narices de escuchar cosas como "boti, boti, boti, madridista el que no boti". No porque aluda al Real Madrid, que me da igual, aunque ponen de manifiesto siempre su madriditis, pero que dejen de una vez la lengua minoritaria por la común. O eso por ejemplo de visca el Barça. Lo peor es que hasta los que no son de Cataluña lo dicen, como Iniesta en la celebración de la liga eludiendo un ¡Viva España! cuando dijo: "visca Cataluña", "visca el barça" y "visca su pueblo". Un hecho no menos que lamentable.

Este tipo de asuntos de casa para fuera merman la imagen de un club que lo quieren hacer ver como un equipo de España. Que quieren que les diga yo no lo veo así. Allá ellos con su barcelonismo y su nacionalismo. Verdaderamente, el único que representó a España y a todos los españoles en Roma anoche, ¿y no pisó el césped del Olímpico!, fue el Jefe del Estado español, es decir Su Majestad el Rey.

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