viernes, 11 de septiembre de 2009

Unos por otros, al final la casa sin barrer


¿Les sugiere algo la palabra Albaicín? Para mí es sinónimo de historia, patrimonio, cultura, tradición, costumbres... Este histórico barrio de la ciudad de Granada fue nombrado Patrimonio de la Humanidad en 1994. Durante el año es objetivo de miles y miles de propios y extraños para perderse por sus calles, degustar la gastronomía granadina, tomar un café con un pastel en el 'Casa Pasteles' o simplemente sentarse en el mirador de San Nicolás durante largos minutos para contemplar a la vecina de enfrente que no es otra que la Alhambra con Sierra Nevada al fondo.

Como ven, atractivos tiene de sobra. Por lo que la mención de hace 15 años la merece. El problema está en que como barrio de la época musulmana que es, fíjense cuanto tiempo, necesita siempre que las administraciones públicas apoyadas de los entes privados inviertan en la conservación y preservación del entorno. El cuidado de las calles, rehabilitación de viviendas, recuperación de enclaves de interés turístico, la conservación del vasto patrimonio eclesiástico o la seguridad ciudadana deben ser puntos imprescindibles para hacer más atractivo el barrio con el fin de que no aumente la despoblación en la zona y todos aquellos que la visitan encuentren una gran joya turística.

Precisamente la Unesco ha dado un toque de atención a las administraciones competentes estableciendo doce puntos en los que hay que centrar el trabajo. Algunos de ellos son la proliferación de pintadas, falta de protección de los aljibes, planes urbanísticos no acordes con el entorno, utilización de pavimentos inadecuados... Ante todo esto hay que tomar medidas contundentes. Lo peor que puede pasar es lo que ya ha saltado a la palestra y es el enfrentamiento político. Lo primero que ha hecho el Ayuntamiento de Granada ha sido negar competencias en la mayoría de las propuestas presentadas por la Unesco. De esa forma no se llega a ningún sitio. El desmarque político en este asunto no conduce a buenos puertos.


Este es un problema de interés general que deben abanderar todas las administraciones públicas con la implicación también de empresas privadas. Granada no es sólo la Alhambra, entre otros de sus activos turísticos también se encuentra el Albaicín. Quedan todavía algo más de tres años para que llegue el Milenario del Reino Nazarí de Granada, considero que es una oportunidad de oro para que el consorcio creado ponga en marcha un plan integral único para el barrio del Albaicín. La recuperación del Maristán, el Palacio de Dalahorra, la Casa Ágreda, el entorno de las Murallas, la ladera del Zenete, y otros muchos enclaves culturales y vías del entramado albaicinero deberían ser objetivos planteados.

Sería algo muy triste que por culpa de las administraciones al final la casa quedase sin barrer. Ayuntamiento, Junta y Gobierno central en este tema tienen que arrimar el hombro y llevar a la práctica el dicho de Fuenteovejuna. Además, instituciones como la Universidad (con un amplio patrimonio en el Albaicín), el Legado Andalusí o la Fundación Albaicín también tienen que contribuir a la recuperación y mantenimiento de este rico y extenso barrio.

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