domingo, 15 de noviembre de 2009

Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid


Agradable tarde la de ayer en Pucela en lo referente a la temperatura. El cielo estuvo encapotado pero la sensación térmica era muy buena. Nada del típico frío vallisoletano que cala en el interior de los huesos. Parecía que el tiempo se quería sumar a la victoria del Cebé que llegaría en los primeros compases de la noche.

Todo hacía presagiar que al final del día el nombre de Granada tomaría gran fuerza. Pequeños detalles horas antes del encuentro entre el Blancos de Rueda Valladolid y el C. B. Granada. Cosas del azar o del destino, antes de llegar al Pabellón Pisuerga entré en unos grandes almacenes muy conocidos en todo el territorio nacional y en su departamento de música me sorprenden en las estanterías discos de artistas granadinos como Carlos Cano o la familia Morente. Luego, en la librería entre otros ejemplares apilados descubro algunas de las obras del gran maestro Ayala. No acaba la historia aquí. Para rematar, cuando abandonaba ya las instalaciones, en megafonía anuncian la presencia futura en el centro de la cantante granadina Rosa para firmar su nuevo trabajo discográfico. Desde luego, parecía que había algo de novela de ficción en todo esto.

Hora y media antes del partido, ya dentro de la cancha pucelana, en la previa del mismo intuía que podía pasar algo grande. En la rueda de calentamiento, desde el parqué emergían los jugadores del Cebé hacia la canasta intentando matar o dejar una simple bandeja. Además, pude ver un Hunter algo distinto de lo habitual. Muy serio, ultraconcentrado y eficaz en su actuación. Incluso cogió a los más jóvenes -leáse Aguilar, Ingles y Hendrix-, los reunió y le tuvo que decir algo de gran relevancia de cara al partido. Había en sus caras cierto aire de conjura.

Así fue. Nada más empezar una intensidad de vértigo fue la que impusieron los granadinos gracias sobre todo al trabajo del galgo Nico Gianella, ¡jugón! Al mismo tiempo Aguilar se hacía dueño y señor de las alturas al taponar los intentos de canasta del conjunto morado, cuatro al final del partido. De nuevo el granadino junto con Ingles y Hendrix se pusieron las botas en el rebote. Entre los tres 27. Mientras tanto, Nico seguía haciendo de las suyas. Bandejita, dos más uno, asistencias, rebotes, algún que otro triple y lo que es más importante supo marcar el ritmo de juego oportuno. ¡Inconmensurable!

Al final todo se cumplió. El relato de ficción no parecía tan fantasioso, terminó siendo verdad. Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, a la misma vera del río, un 64 - 77 en el marcador permitió a los de Poch llevarse la tercera victoria de la temporada a la ciudad de la Alhambra. Quien piense que el equipo no cumple no conoce la realidad de este curso 2009/2010. Los partidos que ha jugado ante los equipos de su liga se han saldado con victoria. Alicante, Obradoiro y Valladolid. Ahora vienen dos citas importantes frente a Cajasol y Manresa y además en casa. Uno de ellos fijo que tiene que quedarse en el haber del Cebé. A seguir así.




No hay comentarios: